Espiritualidad

Espiritualidad

         La espiritualidad marianista se fundamenta en el misterio de la encarnación: seguimos a Jesucristo, Hijo de Dios, hecho hijo de María para salvar a toda la humanidad.

Vivimos una espiritualidad mariana. Para nuestro Fundador, el Beato Guillermo José Chaminade: “el espíritu del Instituto es el espíritu interior”, “el espíritu de María”. Y para vivir de este espíritu buscamos crecer sin cesar en el espíritu de fe y de oración, en la humildad y sencillez, en el espíritu de familia y en el “celo apostólico”, tan querido por nuestra Fundadora, la Venerable Adela de Trenquelléon. Esto es lo que nos caracteriza. (Regla de Vida I.9)

Nosotras hacemos una “alianza con María”, sellada con un voto específico: el voto de estabilidad. Por este voto nos comprometemos, de manera permanente e irrevocable, en el servicio de María y prometemos trabajar para hacerla conocer, amar y servir, prolongando así su misión maternal de engendrar, formar y acompañar personas en la vida de fe.

Nos entregamos a su ternura maternal para que Ella nos forme a semejanza de su Hijo y como los servidores de Caná, acogemos su palabra: “Hagan lo que Él les diga”. (RV I.8)